Cada vez me convenzo más que el mundo esta loco. Esto es una extraña versión de Maikel Yakson.
Monday, April 30, 2007
Wednesday, April 04, 2007
Break Dance o El Enanín Bailarín
Es así. Un niño o un enano. Bailarín, simpaticón, chorizo...lleno de gracia. Si viviera en Chile ya estaría en Rojo o manipulado por algún manager tipo Dueñas. Kike Morande lo dejaría como su estrella de cabecera. Sería la locura, un ejemplo de vida, portada de revistas faranduleras, etc. Simplemente, uno más de nuestro Jet-Set. Por suerte, y gracias a la geografía, él existe en Oriente, en India.
Se Salvó...
Monday, April 02, 2007
Weezer - The Good Life: Momento
Recuerdo que la primera vez que escuche está canción estaba pasando por un momento animico malo. Fue por esos días en los que la vida a uno no le sonrie ni por si acaso. En los que la soledad se agarra de tu cuello y te succiona las esperanzas hasta secarte los sueños. Bueno, este tema apareció como un rayo de luz al fondo de una oscuridad absoluta. En fin, todos me dicen que soy ñoño por que me gusta esta canción, que me siento identificado con la actitud Weezer (la antigua actitud)y yo les digo: SI y qué?!
Wednesday, March 28, 2007
Mad Season - River of Deceit: Viaje NOcturno Por los RecuerdOs
Hay melodías que te traen recuerdos de situaciones pasadas. Es lo pasado lo que uno recuerda. Este tema me trae a la cabeza un viaje a Los Vilos, con mi padre, en la carretera, de noche. La radio mal sintonizada y la oscuridad del rededor. También cuando con mi menina la escuchamos una tarde mientras ella estaba tirada en mi cama y yo la observaba calmo. Simplemente buenas sensaciones. Cuando me sentaba en el patio del colegio a mirar como todos galanteaban y yo escribía los bocetos de mis poemas, de esos que ya no existe ni siquiera el recuerdo de su escritura.
Monday, March 26, 2007
Smashing Pumpkins - Rocket: lA baNda sOnOrA de mI AdOleScencia
Son días negros, con pocas luces que me guiaban. Mi camino se forjo practicamente solo. La música, los libros, las peliculas, mi mirada diferente a un mundo populacho, de barras coca-cola, de bailes; todo eso se redujo a beber alcohol y soñar con aquella niña que te gustaba tanto, pero a la que nunca te atreviste a decirle nada y que con el tiempo, ya en este "tiempo", te enteraste que ella sufria del mismo mal: MIedo al fracaso. Ja! si el fracaso siempre está ahí, a la vuelta de la esquina, mirándote de lejos, esperando que te caigas para salir a reirse de ti. SIn embargo, la esperanza se cobijaba en acordes llenos de nostalgia y amargura, rabia, asco. Tu te sentias tocando en el cielo junto a tu canción matutina, cuando caminabas al colegio, sonámbuliento, con las energias apenas como para tomar desayuno, salir y poner "play" en tu personal y tratar de olvidar que un nuevo día comenzaba.
Tuesday, December 12, 2006
El Último Apagón
Históricamente cuando muere un ser de actitudes heroicas y todo eso que conlleva el haber hecho algo bueno por la patria, se honra, se homenajea, se siente y se llora. Hoy no ocurre eso. El pasado 10 de diciembre del 2006, se murió una de las personas más asquerosas que han pisado, que han nacido en nuestro país: Augusto Pinochet. El mismo que aterrorizó a toda una nación por 17 años de gobierno de facto, ni siquiera legitimado por sus propios seguidores. Ese domingo se conmemoraba el Día Internacional de la Declaración de Los DD.HH. y al mismo tiempo se moría el asesino de más de un millar de seres que solo cometieron el error fatal de pensar diferente de este mediocre militarsillo de segunda, del montón, rastrero, lamebotas, chupamedias, escalador. Traidor de traidores, diste la mano para luego enterrar el puñal por la espalda de quienes confiaron en tu sonrisa torcida y en tu campestre e inocentón tono para hablar. Te hiciste la victima, dudaste ante la presión de los otros tres que querían el golpe, pero fuiste un lobo con piel de oveja, pues esperaste el momento preciso para mostar tus dientes afilados, esos mismos que clavaste en nuestro Chile aquel año sangriento que manchó para siempre tu uniforme condecorado con cadaveres.
Tuesday, December 05, 2006
Sobaco Inédito I : La noche en la que me acosté con Catalina Pulido

Una noche de extraños sucesos termina en la cama con una desconocida. Ella cobra y todo termina, pero la carne tira y sientes pena, hasta piedad. No sé, incluso puede ser amor.
Mi amigo tenía dinero y quería pasarla bien. “¿Vamos a comprar falopa?” Me preguntó medio beodo. Yo le respondo: “Te acompaño no más. Yo me compro un pito”. Fue un jugo asqueroso el que le dimos al loquito que vendía la merca y los pitos. Al llegar al hogar, dulce hogar de mi camarada, éste se dispuso a faenar su polvillo blanco, mientras yo fabricaba, tal artesano, mi cilindro volátil. “Oye... snif!...¿Qué pasa con unas minas?...snif!”. Y es de esta forma como me vi de un momento a otro buscando un diario en el que saliera esa candente lista de saunas. Encontramos la indicada: cerca de casa, discreción y bajos precios. De hecho, la promoción consistía en:
1- Dos chicas de no más de 25 años en promedio.
2- Bonitas (según nos lo aseguró la niña del teléfono)
3- Una hora. Nada más, nada menos.
Total: 45 lucas (una ganga)
Mi amigo acepta y ríe. Yo sonrío algo nervioso. Es mi primera vez con una prostituta, pero el alcoholizado análisis de la situación nos lleva a decir que sí a todo. Ahora solo queda esperar.
Las minas... ¿Qué minas?
Desde la calle el chirriante ruido de un motor nos anuncia que el asunto iba en serio, que ya no era una suposición. Abro la puerta. El tipo de la camioneta me mira extraño, pero me saluda. Yo hago el mismo gesto. Entran las niñas. Bueno, aquí la cosa, podría decirse, se transformó en una extraña actuación. No nos conocían ni nada y dudo que algún día las volvamos a ver, pero igualmente les mentimos, nos presentamos con nombres falsos. El mío, Benjamín. Mi amigo, Felipe. Ellas. Bueno, ellas. La descripción dista de algo de realidad, pero eran irregulares, no había equilibrio entre las cuncubinas que teníamos enfrente. Una era chiquita, algo rechoncha, rucia oxigenada y no representaba para nada los 24 años que decía tener, pues parecía como de 40 y algo. Ni ahí con ella, además, mi amigo, borracho y jalado, se puso a cortejarla de inmediato. La otra niña era un poco más pasable, de ese tipo de nena que con unos 4 combinados en el cuerpo, luces multicolores y todo eso que conlleva el carrete, te la comes igual. Buen poto, eso sí, pero nada de tetas. Su rostro, a pesar de no ser una belleza, le daba cierta delicadeza y misterio. “Te pareces a la Catalina Pulido”, le digo, balbuceante. Risas. “Oye y ¿Ustedes están celebrando algo?” Pregunta la viejita. Mi amigo, envalentonado y creyendo tener una alta capacidad de improvisación, responde que estamos celebrando mi cumpleaños, que este era su regalo para mí y que yo debía elegir a alguna de las dos. Ni hueón. Venga pa’ca, Catalina Pulido.
Me gusta cuando callas, por que me lo estas chupando
Voy subiendo por la escalera al segundo piso de la casa. Sigo el trasero de Catalina. Desde el living se siente música y los gemidos roncos de alguien. No reconozco si son los de mi amigo, al que probablemente le estén haciendo una felación, o tal vez sea la viejita que está roncando.
Llego a la pieza. Me siento en una cama. Ella se sienta frente a mí. “¿Conoces el servicio?” Le digo que no, que es mi primera vez. “Bueno, se supone que es media hora de hueveo y la siguiente es de contacto, pero al parecer ustedes tenían puras ganas...”. Risas. “Este, si quieres que te lo chupe son 5 lucas más, porque te lo chupo sin condón, pero dentro de lo que pago tu amigo va incluida una felación con condón antes de hacerlo. Ah, y no se dan besos”. Me mira, con paciencia. Yo estoy nervioso y se nota. No paro de reír. Ella sonríe de vez en cuando. Le digo que no tengo plata, así que fuéramos al grano al tiro. De un momento a otro me encuentro empelota. Ella se saca sólo el pantalón. Deben avergonzarle sus pequeños senos. Me tiende en la cama. Ella se abalanza sobre mí con un sobrecillo plateado, el cual rompe con los dientes para extraer, luego, el globillo salvador. “Yo me lo coloco”, le digo, pero mi petición no es oída y como respuesta veo como ella con su propia boca me lo pone y comienza a chupármelo con el condón ya puesto. Maestra. No lo puedo creer, la barbarie ya había comenzado y no se podía escapar.
“Dime la posición que te gusta”, me dice. Yo le digo que en el camino vemos. Estoy listo y empalmado y al parecer ella esta lista, siempre lista. Se pone en cuatro y yo la embisto por detrás con ganas. El alcohol te transforma en un salvaje sin miedos o en un debilucho adormilado. Yo era el primero. Los gemidos de ella, me dicen que quizá no lo estoy haciendo tan mal, pero recuerdo que es una meretriz y que puede fingir sin temor, que no la conoces y no sabes si goza o no. Sin embargo, pienso en que por lo mismo debo disfrutarla al máximo y tratar de que ella lo pase bien en su pega. Sigo un rato hasta que suena algo en su interior. “¡Chucha, se me rompió el condón!” Y lo saco al instante. Pienso en detenerme, pero ella me pasa otro. La calentura puede más a veces. Ella ahora esta tendida en la cama. La penetro con calma y noto que ella esta sudando. Al parecer realmente esta gozando, pero mi cuerpo ebrio no funciona como yo quisiera. Quiero acabar y no puedo. Lo intento de varias formas: mirándola, que me chupe el dedo, oír sus gemidos e imaginar que es otra. No sé, miles de cosas y nada. Así que en medio del cumbión voy y le digo que paremos, que no voy a poder acabar. Ella sonríe. Al parecer no era primera vez que le pasaba eso. Le explico que no es por ella, sino que el copete me dejó cacho e’ paragua. Ahora el asunto era el qué hacer ahora. Todavía queda tiempo y abajo los otros tenían el medio escándalo. De pronto se me ocurre comenzar a preguntarle cosas que no me atrevería a preguntárselo a ninguna mina, ni siquiera a la de turno. Y este es el resultado.
Choros del Puerto

Creo haber olvidado dar el nombre de la dama. Ella se llama Camila y lleva un año y medio trabajando en el medio. Tiene 23 años y una figura que cualquiera de ustedes, damiselas, envidiaría. Eso sí, hablamos de su cuerpo, pues su rostro denota ciertas cicatrices de acné y otras de extraña procedencia. Tiene, incluso un herpes en el labio. No pregunto dónde lo consiguió. Sus ojos son claros y vivaces, pero no hay alegría en ellos.
¿Te gusta lo que haces?
A veces si, otras no. Es que esto lo hago en realidad por necesidad. Tengo un hijo que alimentar, además soy madre soltera.
Igual hay otras opciones.
Si, lo sé. Trabaje un tiempo en una financiera e igual me hacía un buen sueldo, pero un día me vi agobiada por las deuda; me estaban embargando muebles y cosas así, hasta me querían quitar a mi hijo, mandarlo a un institución pa’ niños huérfanos. Y en esta situación, me acerqué a esta agencia y me dieron pega al tiro. Cacha que mensual me hago como un millón y medio, y hasta más. No había donde perderse.
¿No te aburrís de esta vida? Hay locos que te van a tratar siempre como una cualquiera (al decir esto me excuso, pero le digo que espere hasta que mi pregunta termine), no te tienen respeto. Eso debe aburrir: la humillación.
Si, te entiendo y demás que me gustaría cambiar de vida, pero yo sé que va a ser difícil, pues la plata envicia. Pero igual ahora estoy estudiando en un instituto y voy a sacar mi carrera y eso. Chao, puterío.
¿Has tenido orgasmos follando con algún cliente?
Ja, ja, ja ¿Lo preguntas por ti? (Ambos nos reímos) Si, he tenido orgasmos, pero no los puedo demostrar. No sé, quizá es algo medio feminista, pero no los demuestro porque no falta el hueón barza que se quiebra con los amigos, “Hice llegar a la maraca”. Que se vayan a la mierda los hueones así.
¿Qué ha sido lo más bizarro que te han pedido que hagas?
¿Bizarro es como raro, no? Mira, no sé si raro, pero lo más “bizarro” (me hace burla) que me ha tocado hacer fue un tipo que me pidió que le metiera una botella de coca cola por el culo mientras me follaba. ¿Está bien eso?
Más que bien. Oye y alguna situación media sicopática. No sé po’, un loco diciéndote mamá o que hayas temido por tu existencia.
Una vez. Hace poco nos contrataron a mí y a otras cuatro niñas pa’ una despedida de soltero. Llegamos y lo estabamos pasando la raja. Cacha que a mí me eligió el novio. Ya cuando llego el “momento”, el loco no dejaba de mirarme. O sea, eso igual te asusta, pero filo. Follamos y todo eso. Acabó y aquí se puso tenebrosa la cosa, porque el loco corrió a la puerta y la cerró con pestillo. “Tu no te vai”, me dijo como con la mirada desorbitada. Yo trate de meterle conversa, de convencerlo, pero nada, el loco en un rincón, al lado de la puerta, mirándome. Me puse a gritar porque cada vez que intentaba salir el loco me empujaba a la cama. Fue tanta la huea que hasta los amigos del loco le gritaban de afuera. Al final salí por una ventana. No sé que pasó con el loco.
En eso mira su reloj. El tiempo se había acabado. Me cayó bien Camila, casi Catalina. Bajamos. Mi amigo esta con la vieja cagados de la risa, tomando ron de nuevo. Los miro. Sonrío. De pronto, el motor chirriante de la camioneta nos anuncia que el trato está cerrado, que todo se acabó. Me despido de la vieja. Cero cariño hacía ella, en cambio, Camila al despedirse me da un gran beso en la mejilla y un abrazo enternecedor. Quizá necesitaba conversar o algo así. Me dice que de repente la puedo llamar al mismo número, por si quería conversar o algo así. Digo que bueno, le miento. Sonríe. Ella sabe que es mentira.
Julio Auquénido
Sunday, October 08, 2006
Monday, September 04, 2006
Sobaco Experience I : Ron Jeremy no existe, nosotros lo inventamos y se murió en el intento

Ron Jeremy. Gordo, ya casi calvo, grandes ojos azules. Feo como tu, como yo. Sin embargo, se come a las mejores minas que se le ponen enfrente, y no por placer, sino por trabajo. Su pega es el follar, manosear, lamer y acabar sobre cualquier parte de la nena frente a una cámara filmadora. Lleva en su historial fílmico mas de 700 películas, de las cuales la mayor parte son triple x.
Este es Ron Jeremy. Un tipo común y corriente que se hizo famoso de la noche a la mañana, pues con su fealdad y gordura representaba al hombre simplón y sin alegrías que de repente se ve con la suerte de poder “doblarlo” con la jefa de las porristas. Y aunque no lo crean sus inicios en el mundo del cine se hizo bajo el anonimato, pues Ron actúo en 1973 en la clásica cinta “Jesuschrist Superstar”. Sí, señores, estamos hablando de un tipo que no le teme al ridículo ni ha pasearse por lugares reservados para los pulcros de mente y cuerpo, como lo hizo una temporada trabajando para la Disney, disfrazado e irreconocible en una serie infantil (¿Será por casualidad “Dinosaurios”?). En fin, si siguiéramos enumerando sus logros no nos cabría en una revista, así que por eso decidimos entrevistarlo.
Buscarlo fue todo un evento. Razones, muchas, pero con tres basta:
1- Estamos en Chile, él en EE.UU.
2- Ninguno de nosotros se puede pagar un pasaje en avión (con estos miserables sueldos que estamos recibiendo no alcanza ni pa’ la micro)
3- Ron Jeremy ni siquiera sabe de nuestra existencia.
Así que nos salió más barato pagarle a alguien para que se hiciera pasar por él y nos diera sus posibles respuestas a nuestras interrogantes latentes que le íbamos a hacer a nuestro querido Ron Jeremy. Y qué mejor para responderlas que un fans de él, un ñoño del porno, en simples palabras: Un depravado capaz de estar masturbándose todo el día viendo gemir a esas gatitas de silicona. Sin embargo, y a pesar de recibir el dinero gustoso (equivalente a una promoción completo-bebida), no quiso que reveláramos su identidad. Así que le dijimos que bueno. Algo de respeto tenemos.
La entrevista Parte 1
Nos encontramos en la casa del tipo en cuestión, pues él no puede alejarse mucho de su casa por una orden médica. Nos sentamos y le explico lo que tiene que hacer. Me responde que entiende, que lo tiene todo claro. Prendo la grabadora entonces y lanzo la primera pregunta:
Como estrella del porno internacional imagino que tendrás una posición sexual favorita.
¿Quién? ¿Ron Jeremy o yo?
Paro la grabadora y le explico con suma calma pedagógica de nuevo lo del simulaje, que debe hacerse pasar por Jeremy, creérsela y todo eso. “Ya”, me responde.
La entrevista parte 2
Prendo de nuevo la grabadora y repito:
Como estrella del porno internacional me imagino que debes tener alguna posición favorita.
Oh, sorry, but I don’t understand your language.
Debo detener nuevamente la grabadora. Este tipo es realmente un imbecil. Ya ha arruinado la entrevista dos veces e insiste en mantener en su alerdado rostro una viscosa sonrisa. Me deshago en explicaciones por segunda ocasión y le digo que esta bien que se crea el cuento, pero que no me hable en inglés, que hasta el mismísimo Ron trataría de responder en mi idioma, que en Chile se habla español y por lo mismo en la revista se escribía en aquel lenguaje, por que si no nadie nos entendería. “Ya, démosle”, me responde e intentamos proseguir con la entrevista. Ante la arremetida con la primera pregunta mi acompañante se puso a divagar elogiando su cuerpo, su vigorosidad y su gran falo. Si, eso dijo. Bueno, es lo que esperábamos: que se creyera el cuento, pero no me esperaba que él mientras hablaba y respondía a todas mis preguntas, su mano derecha lentamente comenzara a desplazarse hacia su entrepierna. Trate de evitar mirar tal acto, pero la repugnancia se apodera de mi, no digo nada y solo quiero retirarme. Le digo que eso es todo, que muchas gracias, que le regalo un ejemplar de la revista con su entrevista y todo eso. Se levanta del asiento y una notoria erección me despide en la puerta de entrada. Salgo y la puerta se cierra. Camino hacia mi casa, mientras reviso lo grabado. Nada sirve. Lo borro, lo desecho. Gracias por nada, guatón pajero. Gracias por nada, Marcelo.
El Funeral*

Pero ¿por qué tiene que ser así? En fin, adiós, mujer de manos pequeñas y ojos grandes. Adiós, niña soñadora. Adiós, amor.
El Atardecer de los Muertos (Domingo en Valparaíso)

Wednesday, May 03, 2006
Call Center

Wednesday, February 08, 2006
Si la ha visto aviseme, por favor

De antemano gracias.
Toshoko.
Monday, February 06, 2006
¿Dónde estás?

Thursday, February 02, 2006
Me voy a caer de bruces (babeando en La Florida)

Sunday, January 29, 2006
Mai Lovly Lovcraf

Me encanta cuando se enoja y más cuando me da abrazos, besos sorpresas. Es una mujer pequeña que da pasos agigantados para poder estar conmigo. Ella es mi Pilar principal. Ella es mi Menina, mi musa, mi constante inspiración. Ella es, nada más que eso...es.
Putas que la quero.
Wednesday, January 25, 2006
Meditaciones de un loco acalorado
Thursday, January 19, 2006
Bitacota del Trabajo, Día 4: El aletargado mundo de la cabalística

Cambio y fuera.
Wednesday, January 18, 2006
Bitacota del Trabajo, Día 3: El almuerzo y la evolución

En fin, por ahi dicen que la vida debe continuar, pero igual me la voy a jugar por darle un poquito más a ese niño, no sé como, pero me la juego. Cambiando el tema, el otro suceso fue de ribetes medios bizarrescos. Ayer les hablé de una pareja freak que venía a comprar bebidas chicas. Como todos los días ellos cumplieron con su ritual, salvo que hoy pidieron más cosas. En el momento en que pesaba su pan y su queso, uno de ellos, el varón, quien siempre viste como una especie de mormón repetitivo, con su pantalón de tela color beige, cinturon arriba de la cintura, camisa bien abrochada a pesar del calor, lentes y un monedero colgando del cuello. Él, mientras yo le cortaba el queso, de la nada comenzó a decirme lo siguiente: "Nosotros los humanos, los primitivos, eramos nómades y estos secuestraron unos lobos y estos se transformaron en perros". Sinceramente, amigos míos, nunca espere algo así. Quizá algún comentario del clima, sobre politica, una molestia, pero nunca una nueva teoría sobre la evolución, y no del hombre, sino de los perros. Luego de esto de mi cara no se pudo borrar la sonrisa que quería brotar como fuera delatándome con una carcajada, pero no vacilé y continúe imperturbable, hasta el momento en que segundos más tarde mientras destapaba sus respectivas bebidas chicas, el freak arremete de nuevo, ahora con la continuación de su extraña, pero notable teoría: "Algunos todavía parecen lobos, como los pastores alemanes y los siberianos, pero no sé que les pasó a los otros", y se retiró con una sonrisa enfermiza en su rostro. Yo me quedé quieto, esperando que desapareciera por un rato para poder reír tranquilo y escribir en unos cartoncitos que son para anotar los precios de lo vendido esto que ahora les relato. Esto, a pesar de ser un trabajo cansador, me da material para relatar hechos. Un festín al fin y al cabo.
Cambio y fuera.

